DEPORTE Y CULTURA
La fe no se vive únicamente en los momentos de oración. También está presente en nuestra manera de crear, jugar, aprender, compartir y relacionarnos con los demás.
El deporte y la cultura nos permiten desarrollar los dones que hemos recibido, cuidar cuerpo y mente, descubrir y crear belleza, aprender a trabajar con otros y construir comunidad. Vividos desde la gratitud y puestos al servicio de los demás, pueden ser también una forma de celebrar la vida que Dios nos ha dado y hacer crecer nuestros talentos.
Por eso, en la parroquia queremos ofrecer espacios en los que la fe, la convivencia y aquello que nos apasiona puedan formar parte de una misma vida.