ALABANZA Y ADORACIÓN
La Adoración Eucarística es un tiempo de encuentro y oración ante Jesús presente en la Eucaristía.
Al detenernos ante el Santísimo, dejamos por un momento el ritmo cotidiano para estar con Él, escuchar, dar gracias, pedir, ofrecer aquello que vivimos o, sencillamente, permanecer en silencio.
Adorar es reconocer la presencia de Dios y dejarnos encontrar por Él, llevando ante Jesús nuestra vida tal como es.
Es también una prolongación de lo que celebramos en la Eucaristía. La oración ante el Santísimo nos ayuda a profundizar en el misterio que celebramos en la Misa y a hacer de esa relación con Cristo algo cada vez más presente en nuestra vida diaria.