ALABANZA Y ADORACIÓN

La Adoración Eucarística es un tiempo de encuentro y oración ante Jesús presente en la Eucaristía.

Al detenernos ante el Santísimo, dejamos por un momento el ritmo cotidiano para estar con Él, escuchar, dar gracias, pedir, ofrecer aquello que vivimos o, sencillamente, permanecer en silencio.

Adorar es reconocer la presencia de Dios y dejarnos encontrar por Él, llevando ante Jesús nuestra vida tal como es.

Es también una prolongación de lo que celebramos en la Eucaristía. La oración ante el Santísimo nos ayuda a profundizar en el misterio que celebramos en la Misa y a hacer de esa relación con Cristo algo cada vez más presente en nuestra vida diaria.

La adoración nos invita a vivir distintas dimensiones de la oración:

    • Estar con Jesús
      Detenernos ante Él sin necesidad de llenar cada momento de palabras, aprendiendo también a permanecer en su presencia.
    • Escuchar y hacer silencio
      Crear un espacio interior en el que podamos escuchar la Palabra de Dios y mirar nuestra propia vida con más calma y profundidad.
    • Dar gracias y alabar
      Reconocer los dones recibidos y poner nuestra mirada en Dios, agradeciendo su presencia y su amor.
    • Presentar nuestra vida y la de los demás
      Llevar ante Jesús nuestras alegrías, preocupaciones, decisiones y necesidades, y rezar también por las personas que nos han sido confiadas.
    • Vivir más profundamente la Eucaristía
      Descubrir que la adoración y la Misa están unidas, y aprender a llevar a nuestra vida cotidiana aquello que celebramos y recibimos en la Eucaristía.
    • Estar con Jesús
      Detenernos ante Él sin necesidad de llenar cada momento de palabras, aprendiendo también a permanecer en su presencia.
    • Escuchar y hacer silencio
      Crear un espacio interior en el que podamos escuchar la Palabra de Dios y mirar nuestra propia vida con más calma y profundidad.
    • Dar gracias y alabar
      Reconocer los dones recibidos y poner nuestra mirada en Dios, agradeciendo su presencia y su amor.
    • Presentar nuestra vida y la de los demás
      Llevar ante Jesús nuestras alegrías, preocupaciones, decisiones y necesidades, y rezar también por las personas que nos han sido confiadas.
    • Vivir más profundamente la Eucaristía
      Descubrir que la adoración y la Misa están unidas, y aprender a llevar a nuestra vida cotidiana aquello que celebramos y recibimos en la Eucaristía.
    Vida Parroquial / Adoración y Alabanza / Alabanza Semanal

    ALABANZA QUINCENAL

    La alabanza es una forma de oración comunitaria en la que nos dirigimos a Dios con alegría, gratitud y confianza, especialmente a través de la música y el canto.

    No se trata de cantar bien ni de conocer todas las canciones. Se trata de rezar juntos, poner la mirada en Dios y dejar que la música nos ayude a expresar aquello que a veces cuesta decir con palabras. La alabanza nos invita a salir por un momento de nuestras preocupaciones para reconocer quién es Dios, dar gracias por su presencia y abrirnos a Él.

    En estos encuentros, la oración se vive de una manera sencilla, participativa y comunitaria.

    Inscripción

      Vida Parroquial / Adoración y Alabanza / Adoración Semanal

      ADORACIÓN SEMANAL

      Cada semana, la parroquia abre un espacio de Adoración Eucarística para detenernos ante Jesús presente en el Santísimo y dedicar un tiempo a la oración.

      Es un momento de silencio y encuentro personal con Dios, en el que podemos llegar con aquello que estamos viviendo: agradecer, pedir, escuchar, rezar por otros o simplemente permanecer ante Él. No hace falta encontrar las palabras adecuadas: también el silencio puede ser oración.

        Vida Parroquial / Adoración y Alabanza / Adoración Nocturna

        ADORACIÓN NOCTURNA

        La Adoración Nocturna es una forma de Adoración Eucarística que nos invita a dedicar parte de la noche a permanecer ante Jesús presente en el Santísimo.

        La noche ofrece un tiempo distinto para la oración: disminuyen las prisas, el ruido y las obligaciones del día, y podemos acercarnos a Dios con mayor recogimiento. Velar ante la Eucaristía es regalarle tiempo a Dios, acompañarle en silencio y confiarle nuestra vida y la de quienes necesitan nuestra oración.

        Inscripción

        Reglamento Diocesano

        Ideario Espiritual

          ¡GRACIAS POR REGISTRARTE!

          Hemos recibido tu registro. Alguien de la parroquia se pondrá en contacto contigo el día antes de la visita para gestionar el transporte.

          ¡HEMOS RECIBIDO TU INTENCIÓN!

          Gracias por enviar tu intención. A partir del 6 de octubre, incluiremos tu intención cuando recemos la novena a Santa Teresa.

          Si has enviado tu intención después del 6 de octubre, no te preocupes. La incluiremos también y rezaremos todos por ella.

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